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¿La seguridad cripto se ha quedado anclada en 2014? Cómo Hashwallet lleva protección de nivel bancario a la autocustodia

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¿Por qué ya confías cada día en seguridad de nivel bancario?

Si alguna vez has aprobado una transferencia desde la app de tu banco, has usado un sistema de identidad digital o has pagado con una tarjeta bancaria, ya has confiado en algunas de las tecnologías de seguridad más avanzadas que existen.

Y no por ser nuevas.

Todo lo contrario.

Llevan años puestas a prueba, bajo ataque constante, protegiendo sistemas que mueven cada día más dinero del que la mayoría de las redes cripto ven en meses.

Los chips, el software y los mecanismos de protección que hay detrás llevan décadas evolucionando en silencio, porque los bancos, los gobiernos y las redes de pago no se pueden permitir equivocarse.

¿Ha evolucionado la seguridad cripto desde 2014?

Ahora fíjate en el mundo cripto.

El "estándar de oro" de seguridad, el que la mayoría nombraría sin pensar, sigue siendo un dispositivo con pantalla, una contraseña y 24 palabras escritas en un papel.

Ese modelo se popularizó allá por 2014.

Y apenas ha cambiado desde entonces.

En general, mantiene los fondos a salvo.

Pero una parte importante del modelo de seguridad depende de que el usuario lo haga todo bien.

Siempre.

¿Qué protegen la certificación EAL6+ y la monitorización continua?

Mientras tanto, el resto del mundo de la seguridad tomó una dirección distinta.

En vez de pedir a la gente que se convierta en experta en seguridad, se centró en reducir el número de errores que se pueden cometer.

El chip que hay dentro de un documento de identidad biométrico moderno cuenta con una certificación EAL6+, una de las calificaciones de seguridad comerciales más altas que existen.

El software de protección bancaria monitoriza continuamente el entorno en el que se producen las transacciones. Detecta dispositivos comprometidos, bloquea interfaces superpuestas maliciosas y ayuda a asegurar que lo que ve el usuario sea lo que realmente firma.

Nada de esto es experimental.

Es esa infraestructura aburrida y más que probada que protege el dinero y la identidad a diario.

¿Por qué no basta con proteger tus claves?

Hashwallet se inspiró en este enfoque.

Si estas tecnologías ya ayudan a proteger a las personas de sus propios errores, ¿por qué los usuarios de cripto tendrían que seguir cargando con todo el peso ellos solos?

El chip EAL6+ protege las claves.

Pero proteger las claves nunca fue todo el problema.

La seguridad cripto es, en su mayoría, una lista de responsabilidades que recaen en el usuario.

Protege tus claves.

Protege tu frase de recuperación.

Verifica cada transacción.

Gestiona tu privacidad.

No cometas errores.

¿Qué cambia cuando el objetivo es reducir los errores del usuario?

Así que abordamos esos problemas de la misma forma que lo hacen los sistemas de seguridad modernos.

Reducir el número de cosas que dependen únicamente de que el usuario lo haga todo bien.

La protección de nivel bancario ayuda a asegurar las transacciones de forma automática, en lugar de depender por completo de comprobaciones manuales.

Nuestra tecnología de recuperación se diseñó para que puedas recuperar el acceso perdido sin entregarle tus claves a nadie, sin identificación personal y sin sacrificar la autocustodia.

La privacidad sigue la misma filosofía. En vez de pedir a los usuarios que gestionen configuraciones de wallet cada vez más complejas, Hashwallet hace que separar cuentas sea lo bastante práctico como para hacerlo a diario.

Un conjunto de problemas diferentes y

una misma idea detrás de todos ellos:

Reducir el número de errores que puede cometer el usuario.

El resultado no es solo una cold wallet.

Es un sistema de seguridad construido en torno a ese principio.

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Porque los atacantes han evolucionado.

Las herramientas que usan han evolucionado.

La escala de los ataques ha evolucionado.

Por eso hicimos que la seguridad cripto sea más fácil.‍